martes, 22 de abril de 2008

Capítulo 4: Lo que un post-it puede revelar


Todos los días se aprende algo, eso nadie lo puede rebatir. Aunque sea la chorrada más tonta del mundo mundial. Pero no todos los días se recibe un buen consejo.

Quizás de forma indirecta, y cuando menos te lo esperas, alguien deja sobre tu mesa un post-it que te hace cambiar el chip.

Y todo aquello que te ha estado preocupando día tras día, que aunque lo tenías asumido perduraba en tu subconsciente, de pronto, desaparece. Se esfuma. Te hace pensar, y te das cuenta que nada o nadie vale tanto la pena, como para no ser feliz por tus propios medios.

A veces, encuentras un amigo cuando menos te lo esperas, donde menos te lo esperas. Y aunque la vida de mil vueltas, y pierdas el contacto, esa persona será tu amiga, porque un día, te dió el mejor consejo que nadie te habría podido regalar.


Gracias, tú sabes quién eres.