jueves, 18 de septiembre de 2008

Capítulo 20: Editorial Candelilla

Creo que voy a tener que dejar de leer lectura femenina. Si, porque ésto no puede seguir así.

Voy por la calle, y cada pensamiento que dirijo, es como si estuviera escribiendo mi propio libro para que tú lo leas. Y créeme, es muy complicado, porque hasta intento no repetir las mismas palabras en una explicación mental.Punto y seguido. Para que no resulte redundante, incluso, me invento maneras y formas que queden bien en la estructura. Y lo peor no es eso, es que acabo con un estres, que no lo aguanto. Bajo doble espacio.


Voy pensando y analizando cada gesto de cada compañer@, cada mirada de "deseo" o de "odio", cada palabra que puedo decir y la repercusión que pudiera tener... en fin, voy redactándome!


Cierto es que cada uno desarrolla su vida según influencias cercanas. Quizás el tener toda la colección de Keyes, dado a la afición que mi padre me ha inculcado por la lectura, me haya podido afectar... El caso, es que sigo escribiendome, y esperando poder esquematizar un final que me guste. Punto y aparte.


Mientras tanto, voy a editar mi propia vida bajo mi sello. Y tú, si estás leyendo esto, es porque al fin y al cabo...algo te ha llamado la atención, ¿no?Prometo firmarte el primer ejemplar e incluso incluirte en las dedicatorias, eso sí,¿cómo te llamas, mi querido lector?


Punto y final.